Un 30 de octubre especial, un lunes distinto, un final de octubre y a falta de menos de tres semanas para el balotaje. Mientras todo el análisis político quedaba para los sabiondos del tema, para los platenses la cuestión era una sola. En la calle, además del ‘Hola, cómo va’, había una pregunta entre empleados, taxistas, colectiveros, pasajeros, estudiantes y hasta arbolitos. “Ché, ¿quién ganó?”.
Justo a 40 años del regreso de la democracia, corrió mucha tensión, preocupación, alegría y una misma consulta desde ambos lados: “¿Garro o Alak?”. Tanto en la zona del Pasaje Dardo Rocha como luego en el Hipódromo, dirigentes, funcionarios, allegados, militantes y algún vecino chusma se presentaron en ambos lados. Hubo cortes en el tránsito y hasta desvíos del transporte público, en las primeras horas de la mañana y también pasando el mediodía, respectivamente.
Algunos medios que ya informaban rápidamente el triunfo -cerca de las 14 horas- pese a falta de confirmaciones oficiales y otros más cautos, sabiendo de la importancia de que todo se define por diferencia de un voto y era mínima la distancia entre ambos en un total de 1805 mesas. De los 610.394 que podían votar, casi 474.000 se hicieron presentes (de ellos, 40 mil en blanco) y el 76,5 por ciento optó por una de las dos fuerzas más importantes.
Ni por los medios oficiales, ni por la Junta Electoral. En épocas donde cada uno informa y da su parecer, con quizás una tilde azul que te da más poder, nos enteramos por redes sociales, por Instagram o el antiguo Twitter, más que alguna cadena de Whatsapp, que el intendente que llevará adelante las riendas de nuestra ciudad.
Allí, en ese mundo, se siguió el minuto a minuto, con chicanas para ambos lados (entre aquellos que no entendían votos ante la cancelación de obras de estadios y otros sobre el ataque contra los manteros en su mayoría senegaleses que pudo haber inclinado la balanza). Como así también la palabra de políticos, desde el Presidente, el Gobernador, que le daban peso a la tan ansiada respuesta sobre quién estará desde el 10 de diciembre.
La jornada contó festejos opositores sobre la calle 54, paralela y muy cercana a esas ansiadas avenidas 51 y 53. Oficialmente, como se indicó en las notas anteriores (ver páginas 2 y 3), habrá que esperar. Por ende, no solo los chusmas estarán pendientes. Seguirá latente en los próximos días el ‘che, ¿quién ganó?’.